emprendedor

Eterno soñador, eterno emprendedor

11-dic-09

Autor: Laura Varela Busto

Había veces que fantaseaba con la idea de ser una gran profesional, de trabajar en equipos multidisciplinares que sacasen adelante ambiciosos proyectos. Imaginaba proponer, debatir y argumentar mis ideas. Figuraba en mi cabeza superar grandes retos. Vislumbraba en mi mente la iniciativa y el impulso profesional dentro de una empresa. Soñaba con ser feliz en mi trabajo y poder reflejar todo mi saber hacer.

Ya han pasado algo más de tres años desde aquello, con un proyecto fin de carrera de por medio, la puesta en marcha de una asociación, la experiencia clinic joven emprend@, tres años ejerciendo como profesional para empresas privadas, muchísimos proyectos materializados, algún que otro fracaso y muchísimas satisfacciones.

Hoy por hoy formo parte de una empresa ya consolidada, integrada en un equipo de profesionales y liderando un gran proyecto que verá la luz en el 2010.

Ahora, esos baños de ilusiones que me daba en el pasado se han convertido en realidad. Una realidad que me apasiona, que me hace sentir viva en todo momento, que me hace partícipe de mi empresa, que me engancha y me fascina. Es el entorno en el que imagino, en el que me entrego y opino, en el que crezco y del que me alimento y me motivo. Es el escenario en el que actúo, en el que me divierto y escucho, en el que comparto, busco y descubro. Es el camino que se abre cuando avanzo, cuando planeo y ejecuto. Es la batalla donde lucho, progreso y consigo. Es la recompensa al esfuerzo, al ímpetu y al empeño.

Mañana, estoy segura, soñaré. Soñaré con seguir imaginando, para que la ilusión no cese. Con seguir luchando, para que la inquietud no muera. Con seguir descubriendo, para que la curiosidad no decaiga. Y, por supuesto, soñaré con seguir abriendo caminos, para que el emprendedor no se detenga.

45 segundos

10-dic-09

Autor: Fredy Alvarez.

Si hubiera pasado este semáforo en ámbar dispondría de 45 segundos más en mi vida. Esperar aquí sentado observando el camino que ya debería de estar completando me amarga la expresión.

Me mantendré colgado del volante con la mirada perdida esperando a que nadie utilice la oportunidad que se le brinda a cambiar de acera, incluso de hacerlo de la forma correcta y eso sí, haciendo buen uso de la expresión.

No sé por qué me enfado conmigo mismo por tan desafortunada pausa a en mi vida, está claro que la culpa es del conductor o conductora del coche que tenía delante y que ahora se aleja hacia su destino.  Tengo tantas cosas que hacer hoy, tantos problemas que solucionar, tantos problemas que crearme…

Detrás de mí y casi al mismo tiempo, se ha detenido otro conductor, sin embargo sonríe, puedo verlo con claridad por mi retrovisor. Por como mueve sus labios deduzco que escucha la misma emisora que yo escucho en estos momentos, seguramente sea su emisora favorita, la única que escucha, yo sin embargo he probado con 5 diferentes en los últimos 300 metros ¿Quién de los dos está equivocado?

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Apostemos por el futuro, Apostemos por emprender

10-dic-09

Autor:  Enol Argüelles Folgueira

España se encuentra actualmente en una situación económica muy delicada, casi crítica. No es el objetivo de este artículo analizar las causas de la crisis económica mundial, que concretamente en nuestro país se ha visto agravada debido a nuestra fuerte dependencia con el sector de la construcción, sino aportar soluciones.

Otros países están iniciando ya una recuperación, sin embargo nosotros seguimos destruyendo empleo a pasos agigantados, teniendo productividad muy pobre, una I+D+i casi ridícula (y aún lo será más debido a los recortes anunciados) y contando con una tasa de destrucción empresarial de las más altas de la UE.

Seguimos cometiendo errores de bulto, que nos hacen ser poco competitivos actualmente y nos lastran para los años venideros. El balance de la economía tenía una fuerte dependencia de la construcción, que empujó con fuerza los últimos años, pero ahora que el sector ha quebrado, todo el castillo se desmorona.

Estoy convencido, que para dar la vuelta a esta situación, se debería apostar claramente por la innovación. El ¿por qué? está bastante claro. Cuanto más se invierta en I+D+i, más competitivas serán nuestras empresas, mas puestos de trabajo se crearán, y el balance de exportaciones mejorará.

Sin embargo, los últimos presupuestos generales del Estado, traen consigo un recorte considerable en I+D+i. Se destinan cada año 6000 millones de euros en subvenciones para fomentar las energías renovables, y ¿cuál ha sido el efecto? Pues el esperado. Los “cazasubvenciones” proliferaron, más interesados en cobrar las ayudas que en producir energía. El escándalo fue tal que se han tenido que recortar las subvenciones. Y es más, el 2% de esta energía que tan cara resulta de conseguir se desperdicia porque no se puede almacenar. Por supuesto, estos 6000 millones los pagan los contribuyentes en su recibo de la luz. De locos… Leer Más …

Mejor para todos y mejor para mí

09-dic-09

Autor:  Inaciu Iglesias

Si miran a su alrededor, verán que existen cuatro tipos de personas: los tontos, los malos, los buenos y los listos. Y, sí, ya sé que es una simplificación. Pero no se dejen engañar por las apariencias: entender la diferencia entre unos y otros es mucho más difícil de lo que creen y fundamental para tener éxito en la vida, en el mundo del trabajo, de las relaciones profesionales y de la empresa. O, por lo menos, para pasar por todo ello sin demasiados disgustos.

Vamos a empezar por el principio, por el grupo más peligroso de todos: el de los tontos. Es importante identificarlos bien y nunca bajar la guardia. Los hay en todas las clases sociales, profesiones, épocas, países y niveles culturales. Se reconocen porque son aquellas personas que causan un daño a los demás sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para ellos, o incluso obteniendo un perjuicio. Y, como explica muy bien el profesor Carlo M. Cipolla en su libro “Allegro ma non troppo” (corran a comprarlo a la librería, pero ya) la primera ley de la estupidez humana es que “siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circulan en el mundo”.

Efectivamente, la tontería humana no conoce límites. Y es importante no confundirla con la maldad, porque no es lo mismo. Ni de lejos. Una persona malvada es aquella que causa un mal o un perjuicio a los demás para conseguir un provecho para sí mismo. Hay, por lo tanto, una cierta finalidad en sus acciones, en su egoísmo. El malvado, además, puede actuar de manera inteligente o estúpida. En el primer caso obtendrá más beneficio propio que perjuicio causado. Y en el segundo, al revés: hará mucho daño para conseguir un beneficio muy pequeño. Pero, insisto, en sus acciones hay siempre una finalidad clara; egoísta y clara.

Los buenos, por contraste con los malvados, son aquellas personas que piensan más en el beneficio ajeno que en su propio interés. Y, al igual que los malos, también pueden ser listos o tontos. Si son listos, aumentarán la proporción de beneficio, ajeno y propio, obtenido. Y si son tontos sufrirán más, porque la búsqueda altruista del beneficio ajeno les ocasionará demasiados disgustos propios. Leer Más …

¿Qué es un emprendedor?

09-dic-09

Autor: Sergio Iglesias

“Acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro”.

La Real Academia Española define así el término EMPRENDEDOR. Parémonos un momento a analizar dicha definición.

Acometer implica decidirse a una acción o empezar a ejecutarla. Esa decisión es muchas veces el impedimento de que algo nuevo, original y novedoso vea la luz; su ausencia mas bien. Es la iniciativa y la decisión de las personas lo que lo empieza todo. Por muchos planes de negocio que tengamos, estudios de mercado que hagamos, meticulosas cuentas que realicemos, por mucha misión y visión que tengamos definidas…primero es necesario que alguien de el primer paso, que alguien esté dispuesto a comenzar todo eso y lo ponga en funcionamiento. Esa decisión es una de las cualidades que debe tener un emprendedor. Entre otras muchas.

La meta puede ser muy diversa. Lo primero que se te viene a la mente cuando oyes a alguien decir que es emprendedor, es la típica historia de alguien que tenía un sueño, una idea, de cómo comenzó de cero y llego a crear un imperio. Hay muchos casos así, desde Amancio Ortega hasta Bill Gates, que empezaron sus negocios desde la nada y triunfaron

Otros han emprendido en otras facetas muy distintas. Como Dick Hoyt, un padre norteamericano que empujo a su hijo discapacitado en silla de ruedas en más de 900 eventos y competiciones (triatlones, maratones, etc.) para hacer que Rick, aficionado al deporte, no se sintiera discapacitado por un momento. Eso también es emprender. De otra forma, buscando otra meta, teniendo otro empeño.

Otro caso es el de Claudio Mas, un artista aldaiero que sufrió un ictus cerebral hace años que le incapacita para la vida cotidiana. En este caso es obvia la dificultad que entraña poner en práctica una idea, un proyecto. Claudio lo hizo, con una caja de oleos, sin recibir clase alguna de pintura. A día de hoy, se trata de un artista con oficio y maestría, que en su obra domina el color, el dibujo y la perfección en cada pincelada. Leer Más …

Cuéntame un cuento emprendedor

04-dic-09

Autora: Cristina Vega

Siempre que me preguntan: “¿Logopeda? ¿Y eso?”, recuerdo la misma historia; mi historia…

Corría el año 74 cuando en una calurosa tarde de verano nacieron un par de gemelas que llevaron la revolución a su pequeño barrio urbano. Tan pequeñitas como diferentes, así éramos mi hermana y yo. Criadas en el seno de una familia humilde y trabajadora, mis jovencísimos padres, nos inculcaron valores como responsabilidad, compromiso, constancia, respeto, agradecimiento, humildad, humanidad, educación (social y académica), generosidad y el valor de la FAMILIA.

Nuestra infancia se desarrolló en un entorno empresarial con dos negocios “familiares”: un bar que regentaba mi abuela y una farmacia a la que mi padre dedica su vida desde los 14 años y mi madre desde los 24. Siempre me llamó la atención el trato con las personas, incluso siendo bien pequeñita. Ambos negocios compartían una barrera (la barra del bar y el mostrador de la farmacia) pero la familiaridad de los mismos la volvía invisible.

Pese a no descuidar mis aprendizajes en el mundo infantil, cada vez que terminaba los deberes, echaba una mano a mi abuela en el bar sirviendo pintas de vino, limpiando la barra y las mesas, reponiendo bebida, hablando con los clientes,…  A los 14 años empecé de “pinche” en la farmacia junto a mis padres durante todos los veranos hasta los 20 años. Con esa edad tenía bien claro que en mi profesión futura, llevaría bata blanca. En el instituto me introduje en el pequeño mundo del liderazgo, convirtiéndome en delegada. Desde casa siempre nos fomentaron los deportes individuales y en grupo. Con mis amistades (de esas que hoy en día aun se conservan) desarrollé una sensibilización hacia las personas con problemas.

Y llegó la cuestión: “¿Qué quieres ser de mayor?” Todo apuntaba a que sería farmacéutica pero me armé de valor y les formulé a mis padres la “pregunta prohibida”: “¿Podría estudiar otra carrera que no sea farmacia fuera de Asturias?” Su afirmativa respuesta me llevó directamente al hospital donde realicé una visita guiada por todos los departamentos, comprobando “in situ” todas las profesiones que allí se realizaban. Fue entonces cuando entré en el área de rehabilitación y vi la puerta con el cartelito de “LOGOPEDA”. Un flechazo. Mis padres pusieron todo de su parte mostrándome su total apoyo. Sólo me impusieron una condición “sin equanum”: buenos resultados académicos, sociales y personales. Leer Más …

Me llamo Estela y soy emprendedora.

03-dic-09

Autora: Estela García

Me llamo Estela y soy emprendedora.

No trabajo en una gran empresa. No soy funcionaria. No tengo una nómina. Mis ingresos son diferentes todos los meses. No tengo vacaciones pagadas. No sé  cuánto tiempo voy a seguir haciendo lo que hago ahora. Los viajes de trabajo salen de mi bolsillo. La formación la recibo siempre en mi tiempo libre. No tengo un jefe que organice el trabajo, ni compañeros con los que compartir tareas, quejas o preocupaciones. Tampoco discuto con ellos. No tengo horario fijo ni cesta de Navidad.

Trabajo sola pero no estoy sola. Me gusta lo que hago. Trabajo con gente muy diferente. Tengo buenos colaboradores. Soy mi jefe. Las decisiones son mías. Y los errores. Y los aciertos. Tengo suficiente flexibilidad como para organizar mi vida y mi trabajo. Muchas veces parece que mi vida es mi trabajo. Hay muchas semanas laborales de más de 60 horas y algunas sólo de 10. Sale una media de 35 semanales, ¿no? Me gusta mi vida y mi trabajo.

Y me gusta la gente emprendedora. Los emprendedores vibran. Ser emprendedor es tener un zumbido constante en algún lugar del cerebro. Y ese zumbido se siente desde fuera. Un emprendedor tiene en la cabeza un rueda que nunca para, que quiere más y mejor. Más ideas, mejores ideas, más proyectos, mejores proyectos. Más, siempre más, para el negocio, empresa, o asociación en los que estás implicado. O para uno nuevo.

¿Y sabéis? Hay emprendedores por todas partes, algunos lo saben y otros no. Unos están orgullosos de serlo y otros lo llevan con resignación. Unos lo buscan y otros se ven empujados a ello. Unos forman parte de grandes empresas, o de otras más pequeñas, muchos incluso trabajan desde sus casas. Los hay que lideran asociaciones, grupos de trabajo o proyectos diversos. Y algunos hacen un poco de todo. Son todos diferentes pero con algo en común.

Me llamo Estela y soy emprendedora.

¿Y tú?

Autor: Estela García

Comenzar proyectos es una tendencia del ser humano

28-nov-09

Autor: Ely Romero

Comenzar proyectos es una tendencia del ser humano. Que esos proyectos tengan fines beneficiosos para más mundo que el tuyo propio es un reto amable e interesante.

Sigo midiendo con el mío el lanzamiento de la semilla, pues al fin y al cabo esto es lo que hacemos, sembrar. Servicio, entrega, conocimientos y afecto, unido a una constante principal “la ilusión”, que ávida de permanencia se tambalea cuando aparecen los descansos impuestos y las piedras del camino, en las cuales tras haberte golpeado, y una vez analizado y superado el incidente, te acabas sentando para asimilar el aprendizaje recibido, con la suave caricia sobre tu rostro de los primeros rayitos de sol de otro amanecer.

En estos momentos, mientras acabas de levantarte,  estás preparado para volver a decir en alto “Gracias”, antes de continuar tu camino. No esperas, ni buscas esta palabra devuelta pero estas condenado a recibirla, compartiremos el disfrute del intercambio, aunque sea a distintas alturas de nuestros caminos.

En mi concepción del sistema económico-laboral la palabra “difícil” no tiene cercanía con la palabra “imposible”. Yo me baso en lo que siempre se ha dicho en mi familia: “si estás vivo, participas”. Lo siguiente es construcción de lo que está en tu mente, trabajo y lucha hasta que tengas que tratar con los bancos para vender a través de tu web, entonces inventa un nuevo sistema de compraventa porque si ellos pasan de ti estas ¡dañada! pero viva.

Mi proyecto con La llave Rosa se detuvo en la línea de venta por internet, así que continúo moviendo las otras líneas, reuniones, venta por catálogo, gabinetes sexológicos y la que se me ocurrió el otro día y la que se me ocurrirá mañana… ya están tomando su formita. Siempre en la búsqueda continúa de la magia que atraviesa los muros.

Suerte emprendedor.

Ely Romero

Emprendedor y semántica

26-nov-09

Autor: Francisco Fernández García

Antes de empezar a escribir este artículo, he sentido la curiosidad de preguntarme si realmente tenía claro el concepto de emprendedor (disculparme el genérico pero creo que hablando de este tema, el “/a” sobra ya a quien empiece la lectura de algo relacionado, y se debe obviar cualquier polémica sexista).

Pues bien, cojo el diccionario y leo: Emprendedor, ra: Que emprende con resolución acciones dificultosas o azarosas.

¿Alguien más se ha sorprendido?, lo cierto es que me ha sorprendido levemente la matización de “con resolución” y en mayor grado si cabe los calificativos de “dificultosas o azarosas”.

Es decir, que no es emprendedor quien simplemente emprende algo, sino que para que nuestra Real Academia de la Lengua Española nos califique como tales debemos emprenderlo resueltamente, aún sabiendo que lo emprendido será difícil y complicado. Bien es cierto que en los tiempos que corren, el simplemente hecho de levantarse cada día para enfrentarse a nuestra vida, puede considerarse dificultoso o azaroso pero desde luego, lo que si seguro lo es, es iniciar cualquier actividad más allá de la simple rutina.

Demos un pasito atrás y leamos la primera frase del párrafo anterior, hablo de quien “emprende algo”. ¡Vaya! Le he cogido gracia a esto del diccionario, busco y encuentro: Emprender: Acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro.

Aquí al menos encontramos la matización con la palabra “especialmente”, pero seguimos obviando las cosas sencillas ¿o es que ya no habrá cosas de esas?

En realidad nada es sencillo, solo la actitud de quien emprende simplifica las cosas. Si reflexionamos un poco, nos daremos cuenta de que los que consideramos realmente grandes emprendedores son los que han conseguido hacer fácil lo difícil, e incluso, en ocasiones, posible lo “imposible”.

A esta altura del escrito he caído en la cuenta y he sido consciente de que la verdadera esencia de la definición está en la expresión “con resolución”.

Efectivamente, lo que define a los grandes emprendedores desde Colón hasta Bill Gates es la decisión, la valentía o el convencimiento con los que acometieron aquellas acciones nuevas, objeto de su fijación. Ese es el matiz que consigue diferenciar a un emprendedor de quien no lo es. Todos podemos iniciar acciones difíciles, complicadas e incluso peligrosas, pero lo que nos distingue como emprendedores (me permitiréis incluirme en el grupo) es hacerlo con convencimiento, con ilusión y con todo el empeño del que somos capaces.

Otro matiz muy interesante de las definiciones es que en todas se habla de emprender, iniciar o acometer. No hay referencia a que nada llegue a buen puerto, se finalice (con o sin éxito) o se concluya lo iniciado.

Es posible que si se cumple la fase de partir de un convencimiento previo, si se pone todo lo que se tiene en el esfuerzo, o simplemente se tiene presente que podemos equivocar varias veces el camino pero al final llegaremos, sobre hablar de un final ya que éste siempre será el éxito de nuestros proyectos.

Como conclusión, creo que mi concepto base de emprendedor se refleja con bastante exactitud en las definiciones oficiales.

Podemos darle muchos giros, enfoques e incluso hacerlo objeto de una animada tertulia, pero el emprendedor es aquel que traduce sus ideas en acciones mejorando en el día a día su propio camino y el de los que lo acompañan en él.

Asturias adelante, defender lo nuestro con la justicia y la palabra

23-nov-09

Autor: Juan Dopico

Actualmente estamos atravesando en nuestra azarosa sociedad unos tiempos de inestabilidad y sacrificio para conseguir sobrevivir en este mundo globalizado, donde cada vez las pequeñas y medianas empresas empresas están cerrando debido a la dura competitividad de las grandes multinacionales y lobbies de las principales potencias internacionales, dentro de las cuales No se encuentra España actualmente, ya que durante el proceso privatizador de Gobiernos anteriores pasaron las principales empresas estatales a manos extranjeras, en la mayoría de los casos, por no poder hacer frente a las perdidas que ocasionaban al herario público, y fue el germen de la actual crisis; junto al desplome de la burbuja inmobiliaria. Esto último bien debatido en los medios de comunicación pero no el primer problema, y que está empezando a salir en estos momentos. Las antiguas empresas estatales daban empleo a la mayoría de la población de la Comunidad hace unos treinta años, gran parte de esta población cambió al sector servicios y por ello hoy comienza a desestabilizar y saturar el mercado de trabajo.

Los jovenes mejor preparados de toda la historia de España no encuentran trabajo y siguen el camino de sus antepasados hacia el extranjero. El tiempo pasa, pero los mismos problemas, aumentados por incrementarse la perdida de la minería,y parte de la siderurgia. Quedándonos con una importante cultura sidrera y turística, elementos imprescindible en esta tierra celta. No podemos olvidar de la importante y excelente comunidad científica que reside en nuestras verdes praderas , y que servirán de pilares imprescindible para salir con aplomo del actual problema que nos encierra en el tunel de la mina social que se propaga en la Cuenca Minera. Por último, como hombres y mujeres de cara al inmenso océano, debemos hablar del superpuerto así como de las industrias de la mar, futuro canal de entrada de conocimientos y enriquecimiento cultural, así como de las  futuras innovaciones en el mar tanto a nivel energético como de índole pesquero y cultivo de los recursos de la masa azul, que nos rodea la cruz que tenemos en nuestra patria. Leer Más …

 

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